Siento escalofrios, como si una mano helada me tocase. Levito por sentimientos encontrados, por dudas, por certezas, por mi alma rota, por no se qué... o si lo se. Por el sentimiento estúpido de andar perdiendo el tiempo, por querer oir vocecitas que me susurren al oido que me aman, porque a veces cuesta seguir engañandose con eso de "estás mejor sólo", porque siento frio en la cama, porque a ratos desespero, porque me quiero emborrachar para olvidar pero no me quiero emborrachar para no perder el control sobre mi. Mis penas son unas putas y saben nadar, el alcohol no las ahoga. Esa no es solución.
Que asco que tenga que recurrir al space para mitigar penas, para desahogarme dejando desnudo mi interior. Pero escribo o reviento. Estoy de bajón. Demasiado fácil vencer la depresión sin más, sólo a base de ignorarla. Pues amigo, sigue ahí, no se marchó. Y te está agarrando del cuello ahora mismo quitandote el aire. Necesito un alivio.
Sé que todo se está enderezando, que la nave vuelve a encontrar el rumbo que hace años perdí. Que en dos años las cosas serán muy distintas pero, ¿como se aguanta dos años?. Otra de las virtudes que me falta es la paciencia. Y aunque ponga todo el esfuerzo del mundo para tenerla no lo logro.
Las paredes cada día parecen más estrechas. Lo que son noventa metros cuadrados de casa me parecen dos. Me siento como animal encerrado entre ellas. Necesito salir, necesito crecer fuera de aqui. Mierda, el príncipe negro está notando algo líquido que le cae del ojo. Se me están lubricando las lentillas.
El principe negro... curioso, ya había olvidado que era el príncipe negro. Creo que hace demasiado ya que dejé de serlo. Al menos nadie me llama ya así... príncipe... ja! ¿Donde estás ahora macho? Esos días se fueron para no regresar. Tienes 33 tacos, madura de una vez.
Pero algo sí ha cambiado, estoy vivo y con ganas de pelear de nuevo. Y vaya si voy a pelear. Con uñas y dientes si es necesario. Palabra. Y voy a tener lo que quiero. Porque ya está bien de mierda, de dejarme llevar como si andara metido en el metro en hora punta, de no quererme. VOY A TENER LO QUE QUIERO cueste lo que cueste y caiga quien caiga. Haré lo que haga falta para conseguirlo pero se acabaron las tonterías. Porque me dá la gana y porque ya me lo merezco coño.
He dicho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario