... Digo Diego, o en este caso que me quiero.
A veces hace falta que a uno le planten un buen par de tortazos, aunque sea dialecticos, para que se le quiten las tonterias y reaccione. Me los he llevado y doy gracias a la persona responsable de haberme revuelto en mi tumba y sacado a la fuerza del foso.
Curioso el paralelismo, esto ocurría mientras amanecía, hoy yo también he amanecido de nuevo. Abandono la oscuridad y me baño en la luz para que me caliente y de me de fuerzas para continuar. Desempolvo viejos planes de futuro mientras miro como la brisa aparta los negros nubarrones que me rodeaban. Hoy, de nuevo, EL SOL VUELVE A BRILLAR.
Y aunque resulte paradójico después de escribir esto, me voy para la cama a dormir un par de horas.
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